CEPER Mardeleva. Curso de Patrimonio

  • Aumentar fuente
  • Fuente predeterminada
  • Disminuir fuente
Home Trabajos realizados Semana Cultural Marzo 2010 La Almona (Siglos XVII-XVIII)
E-mail Imprimir

Usar puntuación: / 0
MaloBueno 

La Almona de Sanlùcar de Barrameda

La Almona, estilo mudejar (siglo XVII – XVIII)

Situada entre la calle Divina Pastora y la plaza del mismo nombre.
La Almona, del árabe almuna o jabonería, englobaba una antigua fábrica de jabón y una probable mezquita árabe. Su exterior presenta una disposición propia del clasicismo dieciochesco, dominada por la claridad y simetría de su composición, destacando su disposición geométrica donde se alternan los rombos y círculos de su portada.
Fachada exterior de La Almona
En una de las naves cubierta con bóvedas de cascarón, propias de la arquitectura hispano-árabe y estructurada con arquerías sobre pilares, es donde se ha querido ver una antigua mezquita.
Durante la Guerra Civil sirvió para los cultos de los musulmanes que vivieron en este edificio y que fue convertido durante esos años en un hospital.
Portada
La fábrica, cuando aún funcionaba,  contenía cuatro calderas para jabón duro, dos para el blando y otras dos pequeñas para pruebas y experimentos. Tenía dos salas para aceites, una de sol y otra cubierta y habitaciones para los dependientes de sus oficinas.
De aquí, de la Almona, se cargaban portes de jabones en barco para Chipiona, Rota y El Puerto y por carreteras con arrieros para Trebujena, Lebrija y Las Cabezas, aparte del comercio con Europa y América.
La industria jabonera, invento de alquimistas orientales, tuvo gran importancia en el valle del Guadalquivir. Y es que en esta zona se hizo más fácil y rentable el negocio que siempre tuvieron como monopolio de concesión real las familias nobles y de alcurnia, hasta la política desamortizadora posterior a las Cortes de Cádiz.
Detalle de una de las bóvedas

El auge de esta industria se debe a dos circunstancias insólitamente unidas que se daban en la región bética: ser rica en aceite y en mazacote. El aceite andaluz, claro, limpio, suave, medicinal y de buen gusto, era una de las materias primas fundamentales para el proceso de saponización (técnica que convierte la grasa o aceite en jabón). Las marismas del Guadalquivir proporcionaban el otro elemento básico: el mazacote, también denominado barrillo o sosa. Producto creado a partir de los almarjos: yerbas cuyas cenizas originaban un alcalino sódico que licuado, hervido y tratado en grandes calderas con cal viva y aceite daban consistencia a las piezas de jabón.
Sanlúcar, además, contaba con la cercanía del mar, siendo donde por primera vez se utilizó el agua del mar Atlántico para estos procesos químicos. La acción de la sal marina sobre la cal viva mejoró de tal modo la pureza y consistencia del jabón, que es un hecho comprobado documentalmente la espectacular sobrevaloración de las rentas de la almona sanluqueña, durante el reinado de Carlos III.
Detalle del interior
Por otro lado, el establecimiento de una almona en la desembocadura del Guadalquivir suponía colocarla dentro de las rutas mercantiles de América y Europa y en un puesto privilegiado en el paso de las flotas que iban a Indias.
Para ver lo que supuso la renta del jabón sólo se tiene que dar un vistazo a los privilegios reales que lo regularon.
En 1425 Juan II reparte el monopolio entre el Almirante Alonso Enríquez, su primo el Infante Don Juan, Don Alonso de Luna, y Don Diego Gómez de Sandoval, precisando las condiciones precisas de explotación con mandatos categóricos. Dictándose la orden de a quien hiciese o tratase con jabón fuera de estos elegidos se les expropiaría sus enseres, se les pondría una cuantiosa multa y si de bienes materiales careciese, se le condenaría con cincuenta azotes públicamente como escarmiento.
Sería en las Cortes de Cádiz el 6 de Agosto de 1811 cuando se iniciaría el camino de la abolición del monopolio, tanto laboral como económico.
Antiguas vasijas empleadas en la saponificación
Los Duques de Medinaceli venden en Cádiz el 6 de mayo de 1855 a Don Ramón Sáenz la Almona de Sanlúcar, pagando la cantidad de 59.000 reales y créditos a favor de la Hermandad de las Animas de Sanlúcar.

Isidoro Humanes Sánchez y Montse R. Rey

Fuentes:                
  • La Almona de Sanlúcar de Barrameda. Manuel Romero Tallafigo. Revista Sanlúcar. Año 1979.
  • Web del Aula Gerión (fotos)


 

Debe estar registrado para añadir comentarios


Traductor

English Dutch French German Italian Portuguese Swedish
mod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_counter
mod_vvisit_counterHoy150
mod_vvisit_counterAyer301
mod_vvisit_counterEsta semana1061
mod_vvisit_counterSemana pasada1820
mod_vvisit_counterEste mes6722
mod_vvisit_counterMes pasado8723
mod_vvisit_counterDesde 28/10/2009190143

Conectados: 8
Visitas a esta página: 297

El Tiempo en Sanlúcar de Barrameda

Suscripción a Boletines

Suscribirse