Encarnado
- LA ESCULTURA DEL RENACIMIENTO EN ESPAÑA (S. XVI)
- La escultura renacentista se aplica fundamentalmente a dos tipos de obras, el monumento funerario y el retablo , ambas ya muy utilizadas en España. Pero la necesidad contrarreformista de clarificar la imagen de los santos, como intercesores ante Dios, contribuyó decisivamente a la difusión del esquema narrativo del retablo , donde se suceden escenas diversas, con significados iconográficos bien caracterizados, de gran impacto visual, gracias al riguroso orden arquitectónico y la profusa policromía .
- LA TÉCNICA
- Para dar color se empleaban dos técnicas, el estofado, generalmente sobre las vestiduras, que se recubrían de pan de oro, que salía después de aplicar el color y raspar; y el encarnado, sobre las zonas desnudas, que se cubrían de yeso antes de dar el color.
- LA IMAGINERÍA Y LA TALLA POLICROMADA La madera (preferentemente de pino ) se considera el material más idóneo para la expresión o fomento de la devoción. Existe, además, una rica tradición medieval de tallistas.
- 1. Se talla en el bloque de madera: queda una “escultura en blanco”.
- 2. Se apareja la escultura en blanco: se plastece con yeso fino, sin ocultar la calidad de la talla.
- 3. Sobre esta capa de yeso se aplicaba en las zonas de carne y en las de vestido una arcilla rojiza muy fina.
- 4. Sobre estas superficies se aplicaban panes de oro sobre los que, una vez bruñidos, se aplicaban los colores lisos mediante el estofado.
- 5. En las zonas correspondientes a las carnes se procedía al encarnado.

Fuente: Escultura, el Renacimiento Español
















