CEPER Mardeleva. Curso de Patrimonio

  • Aumentar fuente
  • Fuente predeterminada
  • Disminuir fuente
E-mail Imprimir

Usar puntuación: / 1
MaloBueno 

Iglesia  de San Francisco

La Orden de Frailes Franciscanos de la Observancia tenían casa en Sanlúcar desde 1443. En 1700 el convento de San Francisco “el Viejo” se hallaba en un estado ruinoso y compraron unas casas en la calle del Ángel al que denominaron Convento de San José y que sirvieron de base para levantar otro convento más acondicionado al que llamaron San Francisco “el Nuevo”.  Esta obra fue financiada con los trabajos que en Nueva España realizó el albañil y cañero fray Pedro Buceta, quién logró tenerla acabada en 1748, aunque no fue hasta 1752 cuando se  inauguró, después de haber finalizado el retablo del altar mayor, los de las capillas del crucero  y el de la capilla de San Antonio, así como parte de los dormitorios del convento y la cajonería en madera de cedro, de la sacristía.

Vista general de la Iglesia de San Francisco

La iglesia es espectacular para la pobreza que predicaba la Orden.   Tiene una sola nave con bóveda de cañón y  planta de cruz latina, aprovechándose los huecos entre  contrafuertes para capillas, financiadas por particulares y hermandades.   Su construcción se debe al vecino sanluqueño Juan Rodríguez Portillo, que fue también maestro de obras de varias casas de cargadores a  Indias, y estuvo ayudado  por sus hijos Antonio y Lázaro, siendo este último quién la terminó con la capilla de la Venerable Orden Tercera, que más tarde fue demolida para ensanchar la calle, donde hoy se encuentra la plazoleta frente a San Nicolás.

Portada


La fachada, a modo de gran  retablo, se construyó en sillería, y es de estilo más próximo al barroco contrarreformista.   El frente es muy austero, con dos mitades totalmente simétricas, se compone de tres calles separadas por pilastras y dos cuerpos. En el centro, un gran arco contiene el vano circular y bajo éste  una hornacina vacía enmarcada por columnas jónicas, que sostienen dos frontones  partidos, coronado por un escudo mariano, lo que nos hace suponer que contendría una imagen de la Inmaculada, presente en todos los conventos franciscanos.  En el primer cuerpo, la gran puerta de acceso al templo también enmarcada por columnas y a ambos lados las hornacinas vacías y sobre ellas escudos de las órdenes dominicas y franciscanas, por lo que igualmente suponemos que habrían imágenes de Santo Domingo y San Francisco. 

Torre campanario

La torre tiene forma semipiramidal, fue terminada así al no poderse acabar el primer  proyecto  por falta de medios económicos, y según  el cual la torre tendría  dos cuerpos  como el actual.   Parece lógico que  en el otro extremo iría otra torre similar,  quedando  sin acabar por la misma causa.   La hermosa cúpula,  la linterna de forma octogonal y parte de la torre están cubiertas por azulejos con dibujos geométricos.  

Cúpula con linterna

El interior del templo es de una sola nave con bóveda de cañón y planta de cruz latina; en el crucero está  la cúpula de medio tambor, sobre pechinas altas y balconcillo alrededor de la misma, con el fin de darle mayor altura, desde donde se abren unos vanos que, junto a la linterna, sirven para iluminar la iglesia.

El retablo del altar mayor (siglo XVIII), del que se desconoce su autor, (aunque bien podría haber sido uno de los  artesanos sanluqueños dedicado al trabajo de la madera que han llegado hasta nuestros días),  es barroco, más cercano al rococó, de madera  sin dorar, adornado con bellos estípites y en la hornacina central una bonita  imagen de la Inmaculada de tamaño natural, también del XVIII y  a sus lados  tallas de San Francisco y Santo Domingo, junto a otros santos de la Orden; en el ático un relieve de la Visión de San Francisco.

Capilla del Santo Entierro, con retablo del XVIII en madera dorada, rodeado de un espléndido dosel de cuero repujado y policromado.

Son ocho las capillas laterales que tiene la iglesia. En el crucero derecho se encuentra la Capilla del Santo Entierro, con retablo del XVIII en madera dorada, rodeado de un espléndido dosel de cuero repujado y policromado, del mismo siglo. La figura del Cristo yacente procedente del antiguo convento, es del siglo XV, talla renacentista de tamaño natural, adjudicada a Mercadante de Bretaña (1), tiene los brazos articulados para poder estar en una cruz, ya que los Viernes Santo, se representaba la Crucifixión, el Descendimiento y el Entierro de Cristo. Esta imagen es la de mayor antigüedad de las que procesionan en  Sanlúcar. La Virgen de la Soledad del siglo XVIII  está atribuida a Diego Roldán (2), sobrino de la Roldana.  Ambas imágenes están incluidas en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz.

La figura del Cristo yacente procedente del antiguo convento
Virgen de la Soledad del siglo XVIII


Frente a ésta, la Capilla de la Sagrada Familia o del Sagrario, con retablo en madera dorada y policromada, con el grupo escultórico de San Joaquín, Santa Ana y la Virgen niña en la hornacina central y en la parte superior, Altorrelieve de la Anunciación.
Capilla de San Antonio, con talla del santo  del  siglo XVI, y retablo en madera dorada, donado por Francisco Upton de Fuentes. La reja de hierro labrada y policromada a la entrada, recrecida en el XVIII para adaptarse al hueco, todo ello  procedente del antiguo convento de San Francisco “el Viejo”.

Capilla de la Sagrada Familia o del Sagrario


Capilla de la Virgen de los Dolores, actual del Amor, retablo en madera dorada, con crucificado “de mucho mérito”, del siglo XVII, procedente del antiguo convento,  que estaba situado en el ático del retablo y ahora se encuentra en un lateral de la capilla.   La Virgen está también atribuida a Diego Roldán (2).  Tanto esta capilla como la siguiente fueron costeadas por el sacristán del convento fray Francisco de Reina, con limosnas recogidas para tal fin.
Capilla de Nuestro Padre Jesús Nazareno del Silencio, retablo de madera dorada, la imagen de tamaño natural es del siglo XVI, perteneciente a la escuela sevillana y atribuida a Vázquez el Viejo (3).
Capilla de San Juan Bautista de la Salle, la costeó Francisco López del Valle, escribano publico de Sanlúcar, posee un precioso retablo de madera sin dorar y en el centro había un cuadro de inestimable valor del Señor atado a la columna, que se halla en la capilla de San José.
Capilla de San José, con un interesante retablo en madera sin dorar, con estípites en forma de ángeles, propiedad de la familia  García de Lemos y Pastrana, a quienes pueden verse en uno de los dos buenos  cuadros que se hallan en esta capilla.
Bajo el coro están las capillas de la Venerable Orden Tercera que tienen en sus paredes pinturas al fresco,  la de la izquierda posee una pintura simulando un dosel que ha sido  restaurada recientemente.  

Este templo es el último de las grandes obras que se realizaron en Sanlúcar y de él  desaparecieron numerosas obras de arte tras la desamortización, cerrándose  al culto diario.

Lola Hernández – Isabel Mena

Fuentes consultadas:

  • José Manuel Moreno Arana y Jesús Abades: Las Dolorosas de Diego Roldán
  • Fernando Cruz Isidoro: Patrimonio artístico desamortizado del Convento de San Francisco “el Nuevo”
  • Ana Mª Gómez Díaz–Franzón: Guía Histórico artística de Sanlúcar de Barrameda
  • Juan Pedro Velázquez Gaztelu: Fundaciones de todas las iglesias, conventos y ermitas de Sanlúcar de Barrameda.
  • Wikipedia
  • Fotografías:  Lola Hernández e Internet.
  • Dibujo de la portada: Cristóbal Mancha

Notas al pie

(1)    Lorenzo Mercadante de Bretaña, escultor de origen francés, se afincó en Sevilla en la segunda mitad del siglo XV, donde realizó importantes obras como el sepulcro del cardenal Cervantes, trabajo en alabastro, situado en la capilla de San Hermenegildo en la Catedral de Sevilla y las puertas del Nacimiento y Bautismo. Su estilo se define como de transición del gótico al renacimiento, influyendo en la escultura sevillana de la época.
[ Volver ]

(2)    Diego Roldán, nieto de Pedro Roldán y sobrino de Luisa Roldán “La Roldana”, tiene una extensa obra de imágenes de candelero en la provincia de Cádiz, así se conocen como suyas la Virgen de los Dolores de Lebrija, las Vírgenes de la Esperanza y del Valle de Jerez y la Virgen del Mayor Dolor de Medina Sidonia, entre otras.
[ Volver ]

(3)    Juan Bautista Vázquez el Viejo (1510-1588) se traslada a Sevilla para la finalización del retablo mayor de la Cartuja, que había quedado inconclusa por fallecimiento de Isidro de Villoldo, trayendo consigo a sus colaboradores Juan de Oviedo el viejo, Miguel de Adán y Jerónimo Hernández. Son obras suyas la segunda parte del retablo mayor de la Catedral de Sevilla, el de Santa María de Carmona, el de San Mateo de Lucena y el de Santa María de Medina Sidonia.
[ Volver ]

 

Comentarios  

 
#2 Paco Garrido 03-04-2010 20:40
BUENAS FOTOS Y BUEN TRABOJO ENHORABUENA AL GRUPO DE GUIAS DE SAN FRANCISCO
PACO GARRIDO
 
 
#1 MILA 14-03-2010 23:40
BUEN TRABAJO Y BONITAS FOTOGRAFIA
 

Debe estar registrado para añadir comentarios


Traductor

English Dutch French German Italian Portuguese Swedish
mod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_counter
mod_vvisit_counterHoy148
mod_vvisit_counterAyer301
mod_vvisit_counterEsta semana1059
mod_vvisit_counterSemana pasada1820
mod_vvisit_counterEste mes6720
mod_vvisit_counterMes pasado8723
mod_vvisit_counterDesde 28/10/2009190141

Conectados: 6
Visitas a esta página: 338

El Tiempo en Sanlúcar de Barrameda

Suscripción a Boletines

Suscribirse