Relación de la Orden de los Capuchinos con la Casa Ducal
La Razón de la Fundación
D. Juan Manuel Pérez de Guzmán y Silva (1579 - 1636) fue el XIII Señor de Sanlúcar, XI Conde de Niebla, VIII Duque de Medina Sidonia y VI Marqués de Cazaza, representante de la poderosa familia que estableció en Sanlúcar la capital de sus Estados había podido contrarrestar socialmente la ostentación de poder y riqueza costeando la construcción de numerosas fundaciones religiosas.
Allá por 1630, en Sanlúcar existían un gran número de conventos cuyo fin, además de su función religiosa, tenía también otro uso como el de servir como residencia a los misioneros mientras se preparaban para partir al nuevo mundo para la evangelización de America. En 1630 cuando el VIII Duque de Medina Sidonia, con 51 años y a poco de su muerte, ocurrida en 1636, se encuentra enfermo de gravedad con las “tercianas perniciosas, que son unas fiebres que estaban provocadas por la picadura de los mosquitos (esta enfermedad hoy se conoce como paludismo), la cuál estaba estrechamente vinculada a la vida cotidiana del campesinado a causa de las aguas estancadas por toda la rivera del Mar Mediterráneo.
Como Llegan a Sanlúcar
Temiendo por su vida promete a San Antonio de Padua, por su fama milagrosa, fundar un convento a los religiosos capuchinos, promesa que cumpliría cuatro años más tarde al tener una recaída, lo que le recordó su compromiso, pidió los permisos, que le fueron concedidos. Una vez obtenidos estos, lo primero que el Duque tenía que resolver era la ubicación y para ello solicitó licencia al Arzobispado Hispalense, del que dependia su autorización, para que le fuera cedida la Ermita del Buen Viaje; el Duque eligió este sitio como el más apropiado a las características de una orden limosnera de tan austera vida, además de por ser un lugar magníficamente situado, desde el cual divisaba el Guadalquivir y porque la zona urbana de Sanlúcar estaba saturada de edificios conventuales tratando con esto impedir envidias y roces.
En la solicitud se reflejaba la motivación del Duque y que se consideraba el lugar más idóneo y que se le concedía a la comunidad todos los derechos.
El VIII Duque de Medina Sidonia favoreció al convento en los años siguientes a su construcción hasta su fallecimiento en 1636 una acción generosa que continuaron sus sucesores aunque de una forma más moderada.
Fuentes:
- Fernando Cruz Isidoro
- Wikipedia















