Abraxas
La palabra Abraxas (del griego Abraxas) se grabó antiguamente en piedras, que eran consideradas talismanes por parte de las sectas Gnósticas. Consideraban que su nombre encerraba grandes misterios, ya que las 7 letras griegas que forman el nombre suman 365, como los días de un año solar.
Palabra simbólica entre los Gnósticos, expresiva del curso del Sol en los 365 días del año, que representaba al Dios Supremo, del cual emana la figura de Jesucristo.
Piedra donde estaba grabada esta palabra, y que los Gnósticos llevaban como talismán.
Abraxas es el Dios difícil de conocer. El hombre ve en él al bonuun del summun (bondad suprema) del Sol, y al malum del infinum (mal sin fin) del Diablo. Abraxas es un dios que comprende el Bien supremo y el Mal infinito, Vida y Muerte, Luz y Sombra, Plenitud y Vacío. Un dios que comprende al hombre en su plenitud, con sus virtudes y defectos, con sus glorias y miserias, con su verdad y falsedad, con su claridad y oscuridad, con sus deseos confesables y los más ocultos.
En los primeros tiempos la música marcaba el paso del tiempo, haciéndose oír en las fiestas estacionales. Los primeros filósofos y científicos de la historia intentaron asociar la música a números y proporciones. No había duda de que las leyes musicales tenían un origen mágico que se empeñaban en descifrar y controlar.
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Fuente: Web del Diario El País



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