Edad Moderna
Edad Moderna
Siglos XV y XVI
En la
segunda mitad del siglo XV, todavía en la Baja Edad Media según la
historiografía clásica, Sanlúcar ya se encontraba inmersa de lleno en el
mercantilismo propio de la Edad Moderna.
| |  Vista de Sanlúcar en 1567, dibujada por Antonio de las Viñas. |
 1ª Circunnavegación marítima de la Tierra. |  Ruta de la 1ª Circunnavegación marítima de la Tierra. |  Convento de Madre de Dios (detalle). |
|  Antigua cárcel (hoy Conservatorio Joaquín Turina). |  Situación de la Provincia de Sanlúcar de Barrameda en Andalucía (1804-1808) |  Iglesia del Convento de Santo Domingo (hoy parroquia). |
El
Puerto de Barrameda, como la mayoría de los puertos de la Baja Andalucía, mantenía
importantes relaciones comerciales con los puertos del norte de Europa, Génova etc., siendo el vino el principal producto exportado y los textiles la principal importación. También fue un puerto activo en la exploración, comercio y saqueo de las costas del Atlántico, en dura competencia con los portugueses. Asimismo, hay que citar la celebración de dos ferias francas anuales llamadas {tooltip}
Las Vendejas{end-link}Las Vendejas eran unas ferias que dos veces al año reunían a comerciantes de todas las partes del mundo conocido{end-tooltip}
Entre los años 1477 y 1478 el II Duque de Medina-Sidonia hizo construir el Castillo de Santiago, alojándose en él los Reyes Católicos cuando visitaron la ciudad en 1477, durante la Guerra de Sucesión Castellana.
En 1478 el Duque dio el llamado Privilegio de los Bretones, documento que daba facilidades a estos comerciantes para establecerse en la villa y practicar sus actividades mercantiles. Para la residencia de estos mercaderes se reservó la calle Bretones, junto a la Alcaicería y a Las Covachas o las Tiendas de las Sierpes. Ese mismo año los Reyes congregaron en Sanlúcar una gran flota para ir a las posesiones ultramarinas del rey de Portugal pero la armada fue derrotada y capturada por los portugueses.
En 1497 partió de Sanlúcar la flota que se apoderó de un territorio despoblado del norte de África donde hoy se levanta la ciudad de Melilla, que pasó así a formar parte de los dominios de la Casa de Medina-Sidonia y de la corona de Castilla. En 1494, Trebujena se constituyó en municipio independiente de Sanlúcar de Barrameda, mediante carta-puebla otorgada por el III Duque de Medina-Sidonia el 21 de abril.
Tras el Descubrimiento de América en 1492 los Reyes establecieron en Sevilla el monopolio del comercio con las "islas de Indias", Tierra Firme, Canarias y Berbería, creando la Casa de Contratación en 1503. Ello implicaba el cierre al tráfico ultramarino de los puertos de la costa andaluza, que así comenzaron un rápido declive económico. Sanlúcar fue la única excepción, ya que logró defender su libertad de comercio en un pleito contra los Reyes, conservando el Duque su Aduana independiente.
En Sanlúcar se instaló también una sucursal de la Casa de Contratación sevillana, que así evitaba a los grandes barcos la penosa navegación por el Guadalquivir para llegar a Sevilla. Las colonias de mercaderes bretones, flamencos, ingleses e italianos continuaron asentadas en la villa. La colonia de mercaderes ingleses tuvo un papel destacado, construyendo a partir de 1517 la Iglesia Católica Inglesa de San Jorge, hoy sede de la Hermandad del Rocío sanluqueña.
Los Pérez de Guzmán, a cuyo cargo estaba la Capitanía General de la Mar Océana y Costas de Andalucía, habían ido acumulando los importantes títulos nobiliarios de Señor de Sanlúcar (1298), Conde de Niebla (1369) y Duque de Medina-Sidonia (1445). Estos Grandes de España, acabaron fijando su residencia estable en Sanlúcar, en el Palacio de los Duques de Medina-Sidonia, que hoy es la sede del importantísimo Archivo de la Casa de Medina-Sidonia y de la Fundación Casa de Medina-Sidonia.
Con ello, Sanlúcar pasó a ser la capital de los estados de dicha casa nobiliaria, convirtiéndose en un importante centro político y económico. En 1509 la villa rentaba a los duques unos tres millones y medio de maravedíes anuales (más de la mitad provenientes de la Aduana del puerto). Esta elevada cifra representaba alrededor de un tercio de las rentas de los duques y era la más alta de entre todos sus dominios.
Sanlúcar siguió siendo un puerto de renombre durante todo el Siglo de Oro. De su puerto zarparon expediciones marítimas de gran importancia, entre las que destaca el III Viaje de Cristóbal Colón (1498). Asimismo fue el punto de partida y llegada de la I Circunnavegación marítima de la Tierra, expedición comenzada por Fernando de Magallanes el 20 de septiembre de 1519 y finalizada por Juan Sebastián Elcano en 1522.
Vienen de Sanlúcar,
rompiendo el agua,
a la Torre del Oro
barcos de plata.
Lope de Vega (fragmento de Amar, servir y esperar)
Al ser uno de los lugares naturales de espera de los misioneros que iban al Nuevo Mundo, y gracias al patronato de la Casa de Medina-Sidonia, muchas órdenes religiosas se establecieron en Sanlúcar, llegando a ser una auténtica ciudad sacralizada, la Ciudad-convento de Sanlúcar de Barrameda, a la manera de la burgalesa villa ducal de Lerma. Muestra de ello son los numerosos conventos y ermitas que existieron. La presencia de tantos conventos, iglesias y ermitas, junto a la bullente actividad comercial y al ingente tráfico de personas y mercancías provenientes de numerosos países, debió crear en la ciudad un pintoresco efecto de contraste, muy similar al que producía Sevilla.
En el Convento de las Carmelitas Descalzas se conserva el Manuscrito de Sanlúcar o Códice de Barrameda de San Juan de la Cruz.
En contraste, Sanlúcar también tenía una gran actividad de prostitución. La gran cantidad de población flotante generaba problemas de orden público que hacían que el cargo de alguacil tuviese que ser remunerado con una renta muy alta.
Sanlúcar dejó en 1579 de ser una mera villa al recibir el título de ciudad. En 1576 se estableció en la población la segunda imprenta de la provincia de Cádiz, siendo la primera obra impresa en dicho establecimiento el compendio de medicina latino Opera Medicinalia, escrita por Petro de Peramato.
Siglos XVII y XVIII
En 1624, se produjo la real visita Felipe IV a Sanlúcar, tras el convite dado en el Coto de Doñana, organizado por el VIII Duque de Medina-Sidonia. En 1645, tras la presunta Conspiración independentista en Andalucía, Sanlúcar fue incorporada a la Corona real. Los Duques de Medina-Sidonia dejaron de ser los señores de Sanlúcar y marcharon a vivir a la Corte, por imposición de Felipe IV, con lo que su patronato sobre la ciudad quedó muy mermado.
En 1711, con el traslado de la Casa de la Contratación desde Sevilla a Cádiz, el puerto de Sanlúcar perdió gran parte de su valor estratégico, sin embargo, siguieron construyéndose magníficos ejemplos de Casa de Cargadores a Indias como la Casa de Arizón, y se levantó un nuevo edificio para sede del Cabildo en la Plaza de la Rivera, que sustituyó a la sede antigua de la Plaza de Arriba, llamándose ésta desde entonces el Cabildillo. Del siglo XVIII son también los edificios de la Cárcel, del Pósito y de la plaza o Mercado de Abastos. En 1755 la población fue afectada por el Terremoto de Lisboa y por la ola sísmica subsiguiente.
La estancia de Francisco de Goya en la casa de la XIII Duquesa de Alba, viuda del duque de Medina-Sidonia, el verano de 1796, dio entre otros frutos pictóricos el Álbum A o cuaderno pequeño de Sanlúcar y parte del Álbum B o de Sanlúcar-Madrid. En 1780 se fundó la Sociedad Económica de Amigos del País de Sanlúcar de Barrameda.
Gracias a Manuel de Godoy, se creó el Jardín Botánico de la Paz, el Pinar de la Algaida y el Consulado Marítimo y la Provincia de Sanlúcar de Barrameda, que duró desde 1804 hasta 1808. También a principios del siglo XIX se construyeron el Cementerio de San Antonio Abad y el Matadero Municipal.