Canon (proporciones)
El canon es el conjunto de proporciones ideales de la figura humana y sus reglas de composición, muy utilizadas por los antiguos artistas egipcios y griegos.
Representa en escultura y en pintura lo que el módulo en arquitectura. Los artistas griegos del siglo de oro (siglo V a. C.) tuvieron ya su canon atribuido principalmente al escultor Policleto y aunque desde entonces ha ido experimentando variaciones en manos de los antiguos y modernos artistas, quedó bien establecido por el pintor Leonardo da Vinci, a finales del siglo XV, adoptándolo la mayoría de los pintores y escultores.
La medida fundamental del canon florentino, tomada del hombre bien constituido, está en la cabeza. Ésta se considera, en altura, como la octava parte de todo el cuerpo, siendo la cara la décima parte del mismo y de altura igual a la longitud de la mano. Estando el hombre en pie y extendiendo los brazos, determina un cuadrado perfecto con las líneas que bajan a plomo y pasan por los extremos de las manos y las que horizontalmente se tienden sobre la cabeza y debajo de los pies. Las diagonales de este cuadrado se cortan en la última vértebra lumbar y fijan en el centro de toda la figura. Tirando una horizontal por dicho punto central se divide el hombre en dos partes iguales y cada una de éstas en otras dos, por líneas paralelas que atraviesen por la mitad del pecho y por las rodillas. La cabeza se divide a su vez en cuatro partes iguales, siendo una de ellas altura de la nariz.
Fuente: Wikipedia, la enciclopedia libre















